Es algo estricto, me reta fuerte, me dirige, me ordena que me siente y que no moleste, pero a pesar de eso, se que me quiere, me quiere porque lo acompaño, porque le alegra ver mis pequeños pelitos deslizándose por debajo del monitor, porque le da risa cuando lo miro de reojo por un costado para saber si está ahí.
¿Saben? Me gusta acostarme por el lado de su notebook, es tibiecito y muy confortable. A veces me duermo placidamente por largas horas y cuando despierto, me estiiiiiro haciendo algo de desorden en el escritorio, luego lo miro y le agradezco por cuidarme y no echarme por la misma ventana por la que llegué.
Ha pasado ya más de una semana. Ya se sus horarios, y lo espero ansioso en el canto de la ventana para que me deje pasar. Además ya tengo mi lugar asegurado, (ahora con cama y todo) lo único que tengo que hacer es no molestar más de la cuenta, y por supuesto no morder más los cables, al parecer eso lo enfada mucho.



hola, esta preciso tu nuevo hijo, un poco peludo, pero lindo... o estoy en condiciones optimas para hacer un bonito post, pero de ante mano te agradezco por sólo por estar ahí y por escucharme...
Besitos gordo y gracias de verdad...